El pesebre simboliza el nacimiento de Jesús, la llegada de la luz, la esperanza y la paz al mundo. La Virgen María y San José representan el amor, la protección y la familia; los Reyes Magos evocan la fe, la generosidad y la adoración; el angelito anuncia la alegría del nacimiento, mientras que los animales reflejan humildad, sencillez y compañía.
Es una pieza especial para recordar el verdadero sentido de la Navidad y llenar el hogar de calidez, espiritualidad y armonía.



