Personalizar una vela suena simple hasta que toca decidir. Y la mayoría de la gente nos escribe con la idea general pero sin ninguna de las decisiones tomadas, así que terminamos armándolas juntos por WhatsApp.
Para ahorrarle esa conversación, aquí está lo que conviene traer pensado.
Para qué nos las piden
Bodas y matrimonios, sobre todo como recordatorio de mesa y como vela de unidad. Bautizos y primeras comuniones, que es la temporada fuerte de mayo. Quince años y grados. Detalles del día de la madre. Y cada vez más empresas, que las piden con su logo para fin de año o para un lanzamiento.
También hay un uso que crece y que nos gusta mucho: la vela de aniversario de un negocio pequeño, que el dueño reparte entre sus clientes fieles.
Las seis decisiones
La cantidad es la primera, y es la que más cambia el precio por unidad. Hacer veinte tiene un costo por vela más alto que hacer sesenta, porque el trabajo de montaje se reparte.
El recipiente viene después: vaso, cemento o figura. Esto decide el peso del envío y el aire del detalle.
El aroma. Si es para un evento con comida, mejor suave o sin aroma, porque sesenta velas aromáticas prendidas en un salón son demasiado. Si es para que la persona se la lleve a la casa, ahí sí vale un aroma marcado.
El color, que lo normal es amarrarlo a la paleta del evento. Tenga a mano los dos colores principales de la decoración.
El texto, que es donde más se falla y de lo que hablamos abajo.
Y el empaque. Una vela sin empaque se ve a medio terminar en una mesa de regalos. Una bolsita de tela, una caja sencilla o una cinta con el nombre cambian por completo cómo se recibe, y cuestan poco.
El texto: menos es más
La tentación es poner la frase completa, los dos nombres, la fecha, el lugar y una dedicatoria. En una superficie pequeña eso se vuelve ilegible y se ve recargado.
Lo que funciona son dos líneas. Normalmente el nombre o los nombres arriba y la fecha abajo. Si quiere una frase, que sea corta de verdad, de cuatro o cinco palabras.
Y revise la ortografía antes de confirmar, por favor. Es la cosa más dolorosa que nos ha tocado: cuarenta velas con un nombre mal escrito, ya secas, ya empacadas.
Con cuánto tiempo pedirlas
Dos o tres semanas es lo cómodo para una cantidad normal. Cada vela se trabaja a mano, la cera necesita su tiempo de curado para que el aroma se asiente y el pintado o el etiquetado se hace pieza por pieza.
En temporada alta, que para nosotros es mayo por las comuniones y noviembre y diciembre por Navidad y fin de año, pida con un mes. En esos meses los encargos de última hora simplemente no alcanzan.
Pida siempre una muestra
Es el consejo más útil de todo el artículo. Antes de mandar a hacer las cincuenta, encargue una. Verla en la mano, prenderla, oler el aroma en el ambiente real y ver cómo se lee el texto a un metro de distancia cambia decisiones que por foto nadie alcanza a tomar.
El costo de esa muestra es mínimo comparado con el riesgo de que las cincuenta no sean lo que usted tenía en la cabeza.
Si ya tiene el evento en mente
Cuéntenos la ocasión, la cantidad aproximada y la fecha, y le mandamos una propuesta con opciones y precio. Si todavía no tiene todo decidido, no importa, lo vamos armando. Si quiere ver lo que tenemos o encargar algo pintado a la medida, escríbanos por WhatsApp al +57 302 249 2780 o mire nuestro catálogo. Cada pieza la pintamos nosotros a mano, una por una.


