El elefante es la figura que más nos piden después de las religiosas, y casi siempre con la misma pregunta: la trompa va arriba o abajo. La discusión lleva años y no se ha resuelto, así que lo primero es contar por qué.
La trompa arriba o abajo
La versión más difundida, que es la que repite el feng shui comercial, dice que la trompa levantada lanza la buena suerte hacia arriba y la mantiene en el aire. Es la que se vende más y la que la gente busca cuando entra a una tienda.
La otra versión, más antigua, dice lo contrario: que la trompa hacia abajo es la que derrama la suerte sobre la casa, como quien riega. En la India, de donde viene buena parte de esta simbología, un elefante con la trompa baja no se lee como un elefante triste.
La conclusión honesta es que ninguna de las dos tiene más autoridad que la otra. Escoja la que le guste mirar, porque va a estar años en su sala.
Por qué se ponen mirando a la entrada
Eso sí es más consistente. En casi todas las versiones el elefante se pone cerca de la puerta y mirando hacia adentro, no hacia afuera: la idea es que lo bueno entre con quien llega, no que se vaya. Dos elefantes a lado y lado de la entrada es el montaje clásico, y funciona bien visualmente porque enmarca el acceso.
Los juegos de tres o de siete en tamaños que bajan en escalera son otra forma de ponerlos, y ahí lo que manda ya no es el significado sino el ritmo que forman en la repisa.
Los otros animales que nos piden
El búho se asocia con la sabiduría y con el estudio, por eso se regala mucho a estudiantes y se pone en escritorios y bibliotecas. Donde mejor se ve es en un estante con libros detrás, no suelto en una mesa grande.
El gallo tiene un peso particular aquí, porque además del significado de despertar y de buen comienzo está metido en la cultura de pueblo de medio país. Es la pieza que a los colombianos que viven afuera más les gusta recibir.
La tortuga se asocia con la vida larga y con la constancia, y es una de las pocas figuras que se acostumbra poner baja, cerca del piso o en una mesa de centro. El conejo se regala en primavera y en Pascua, y últimamente se pide mucho simplemente porque gusta.
El tamaño es lo que más se falla
Una figura de quince centímetros en una repisa de dos metros desaparece. Una de cuarenta en una mesa de noche se come el cuarto. La regla rápida que usamos: la pieza debe ocupar más o menos un tercio del ancho de la superficie donde va, y dejar aire alrededor.
Si va a poner varias, que no sean del mismo tamaño. Tres piezas iguales se leen como una fila; tres de alturas distintas se leen como un conjunto.
Hay que creer en eso
No necesariamente, y vale decirlo. Mucha gente compra un elefante porque le parece bonito y porque le recuerda a la casa de la mamá, y eso es razón suficiente. El significado agrega una capa que es bonita de contar cuando alguien pregunta, pero la pieza se sostiene sola.
Si está buscando una
Pintamos estas figuras a mano, una por una, y por eso ninguna sale exactamente igual a la anterior. Si tiene un espacio en mente y quiere que le digamos qué tamaño le sirve, mándenos una foto del lugar. Si quiere ver lo que tenemos o encargar algo pintado a la medida, escríbanos por WhatsApp al +57 302 249 2780 o mire nuestro catálogo. Cada pieza la pintamos nosotros a mano, una por una.



