El Niño Dios y el pesebre: cuándo se arma la Navidad en Colombia

En Colombia la Navidad no empieza el 24. Empieza el 7 de diciembre en la noche, cuando se prenden las velitas en los andenes, y para muchas familias ese mismo fin de semana se saca la caja del pesebre.

Es una de las pocas tradiciones que todavía se arma entre todos en la casa, con los niños metidos, y por eso aguanta tanto.

De dónde salió el pesebre

La costumbre tiene más de ochocientos años. Se le atribuye a Francisco de Asís, que en 1223 montó en Greccio, en Italia, una representación del nacimiento con animales de verdad y gente del pueblo, para que quienes no sabían leer entendieran de qué se trataba la noche de Navidad.

De ahí pasó a toda Europa y después a América con la Colonia. Lo que aquí le agregamos fue el paisaje: el pesebre colombiano no es un establo solo, es un pueblo entero con montaña, río de papel aluminio, casitas, puente, campesinos y animales que no tienen nada que ver con Belén.

Las fechas que manda la costumbre

El 7 de diciembre en la noche son las velitas, que marcan el arranque. El 8 es la fiesta de la Inmaculada, y entre esos dos días es cuando la mayoría de familias arma el pesebre y pone el árbol.

La novena de aguinaldos va del 16 al 24 y se reza frente al pesebre, una casa distinta cada noche cuando la familia es grande. Y el 24 a medianoche se acuesta el Niño, que hasta ese momento no había estado en el pesebre: lo pone el menor de la casa, o el que ese año tenga el honor.

Los Reyes llegan el 6 de enero, y en las casas donde se respeta la secuencia completa van acercándose al pesebre día por día desde el 25. El pesebre se desarma después de esa fecha, no antes.

Las figuras que no pueden faltar

María, José y el Niño son el centro, y son las que vale la pena que sean buenas, porque son las que uno mira. La mula y el buey van detrás. Los pastores y las ovejas van en el camino. Los tres Reyes se ponen aparte al principio y se van moviendo.

El ángel va arriba, sobre el establo, y es la figura que más se rompe porque siempre queda mal apoyada. Si va a comprar una sola pieza nueva este año, que sea una base firme para el ángel.

Lo demás, el pueblo entero, lo arma cada familia a su gusto y es donde está la gracia. Hay casas donde el pesebre crece una figura por año y ya ocupa media sala.

Por qué conviene una pieza que dure

El pesebre es de los pocos objetos de la casa que se usa un mes al año y se guarda once. Eso significa que una pieza bien hecha dura décadas y termina siendo lo que los hijos quieren heredar.

Las de plástico se rayan y se decoloran en pocas temporadas. Las de yeso y resina pintadas a mano aguantan si se guardan bien: envueltas en papel una por una, no amontonadas en una bolsa, y en caja rígida.

Encárguelo con tiempo

Esto es lo más práctico que le podemos decir hoy. Las piezas de Navidad pintadas a mano se trabajan en octubre y noviembre, y en diciembre ya no alcanzamos con encargos nuevos porque cada figura necesita su secado entre capas.

Si quiere completar su pesebre o reponer las piezas que se rompieron el año pasado, este es el mes para pedirlo.

Si quiere ver lo que tenemos

Pintamos a mano figuras de pesebre en distintos tamaños, y podemos igualar más o menos el estilo de las que usted ya tiene para que el conjunto no se vea disparejo. Mándenos una foto de su pesebre y le decimos qué le podemos hacer. Si quiere ver lo que tenemos o encargar algo pintado a la medida, escríbanos por WhatsApp al +57 302 249 2780 o mire nuestro catálogo. Cada pieza la pintamos nosotros a mano, una por una.

Niño Dios en yeso pintado a mano para pesebre
Niño Dios en yeso pintado a mano para pesebre
Carrito de compra